Con el Nodo Norte en Piscis, nuestro Nodo Sur está en Virgo. Con el Nodo Norte en la casa doce, nuestro Nodo Sur está en la casa seis.
La tendencia a preocuparse sin descanso, a estar plagado de vagos (y a veces no tan vagos) sentimientos de culpa por no rendir, a carecer de fe y confianza en un plan más grande y espiritual, y a analizarnos en exceso a nosotros mismos y a los demás son algunos de los problemas que sugiere esta posición. Con esta posición, necesitamos poner algo de fe en los poderes espirituales o en la “gran imagen”, dejar de lado algunos de nuestros miedos de que no estamos haciendo lo suficiente, amarnos a nosotros mismos y a los demás con más compasión y comprensión, y ser humildes, sintiéndonos seguros al saber que nosotros (y los demás) no somos perfectos. Necesitamos confiar y desarrollar nuestra imaginación, así como nuestra capacidad de compasión. Aprender a dejar de lado algunas de nuestras obsesiones con las reglas, los detalles y el miedo a no hacer las cosas perfectamente nos ayudará a lograr una mayor sensación de equilibrio y a aliviar nuestro miedo al fracaso y los sentimientos de culpa.