Con el Nodo Norte en Leo, nuestro Nodo Sur está en Acuario. Con el Nodo Norte en la quinta casa, nuestro Nodo Sur está en la undécima casa.
La tendencia a depender de otros que pueden decepcionarnos, a parecer impersonales o distantes en nuestro trato con los demás, a tener miedo de ser el centro de atención y de destacar como individuo, a temer correr riesgos y a apoyarnos en los compañeros y en la comunidad a expensas de nuestra propia individualidad son algunos de los problemas que sugiere esta posición. Con esta postura, tenemos que evitar caer en la trampa fácil de preocuparnos por lo que los demás piensen de nosotros. En su lugar, debemos emprender nuestro propio camino individual y creativo sin miedo. Tenemos que hacer un esfuerzo consciente para tratar con los demás de una manera más personal, implicada y cariñosa, en lugar de recurrir a la razón y al intelecto, que nos aleja de nuestros sentimientos. Podemos alejarnos fácilmente de los demás cuando enfatizamos demasiado la igualdad hasta el punto de no reconocer la singularidad de los individuos. Podemos perder fácilmente el contacto con nuestro propio corazón al racionalizar nuestros sentimientos, e implicarnos demasiado en los problemas de los demás a expensas de nuestras necesidades internas de atención. Aprender a asumir riesgos personales, lo que requiere cierta confianza en uno mismo, nos ayudará a alcanzar el equilibrio interior y la felicidad.