Con el Nodo Norte en Cáncer, nuestro Nodo Sur está en Capricornio. Con el Nodo Norte en la cuarta casa, nuestro Nodo Sur está en la décima casa.
La tendencia a sentir la necesidad de tener el control, a tomarse las responsabilidades demasiado en serio y a ser rígido y temeroso de depender de los demás son algunos de los problemas que sugiere esta posición. Con esta posición, tenemos que dejar de lado nuestra tendencia a sobregestionar nuestras vidas y las de los demás, a relajar nuestros estándares de perfección y logros, y a evitar ser víctimas de vivir a través de los ojos de la sociedad en lugar de valorar nuestros propios logros personales (en contraposición a los profesionales/de estatus). Depender de los demás es un miedo, pero sólo cuando liberemos parte de nuestra necesidad de tener el control alcanzaremos nuestros objetivos en nuestra vida profesional. Tenemos que trabajar para permitirnos ser vulnerables, exponer algunas de nuestras inseguridades y necesidades personales sin miedo, y dedicar tiempo a nuestro hogar y nuestra vida familiar. Al trabajar en nuestros cimientos interiores y en nuestra “base”, el éxito se reflejará en nuestra vida pública y profesional. Si nos permitimos seguir nuestros instintos personales, en lugar de dejarnos llevar por nuestras ambiciones, podremos alcanzar una mayor felicidad, equilibrio y plenitud en todos los ámbitos de la vida.